Terminé de escribir La noche es nuestra.

¡Y lo que ha costado ponerle fin!






Fue en enero de 2015 cuando me aventuré a escribir esta novela que tenía tiempo dándole vueltas en mi cabeza. Ni siquiera sabía cómo la enfocaría, porque sí, en ocasiones yo me lanzo a la piscina sin la idea clara. Y lo peor (o mejor) de todo es que me funciona. Me ocurrió con Frozen y con... Esperad, me pasa con prácticamente todas. No soy una escritora que necesite un mapa para empezar a escribir. Yo soy de las que cuando tienen el título, los personajes y leves cosas de la trama me pongo a escribir y voy tirando de los hilos hasta saber todo lo que hay detrás. La noche es nuestra no es la excepción.


De hecho, cuando la empecé a escribir no pensé que hubiera más partes que quisiera escribir de este mundo y de estos personajes, pero así es. Porque los secundarios como Maica, Max, Leyre y Martín quieren su final feliz. O no. Todo depende de cómo vaya todo. Está claro que la vida no siempre tiene finales felices. Y yo, aunque sea la que escribe, pocas veces tengo la verdad absoluta del final en mi cabeza. Surge de forma imprevista y porque lo pide la historia así como los personajes.

Pero no quiero desviarme demasiado del tema porque la protagonista absoluta de esta entrada es La noche nuestra, que se proclama mi cuarta novela New Adult totalmente finiquitada, y la sétpima si hablamos de cuándo empecé con ella o a bosquejar cierta cosas que sí tenía claro que quería que estuvieran dentro de la trama. Y debo decir que ha sido un placer escribirla aunque haya tardado quince meses en ponerle el punto y final.

Es extraño viniendo de mí que haya tardado tantísimo en terminar una novela de 114,000 palabras cuando Frozen tiene 30,000 más y tardé 3-4 meses. Al igual que muchas otras, pues si algo he sido siempre, es rápida plasmando las ideas en el papel al tenerlo todo claro a medida que avanzaba. Con La noche es nuestra no ha sido así ya que en el último año, de abril a diciembre, tuve muchos problemas personales que me alejaron de las redes sociales, de escribir y de seguir con muchas historias que tenía en el frente. No voy a entrar en detalles, pero en ocasiones no tenemos más remedio que ceder y dejar lo que nos hace feliz a un lado para solucionar todo lo que está mal. Y mi vida estaba muy, muy mal, así que no tenía la misma constancia a la hora de escribir. Por suerte, eso en las últimas semanas se ha arreglado de forma progresiva y ahora regreso con la energía de antaño, y las ganas y la inspiración. Por eso, darle el punto final, es una de las mejores cosas que me han sucedido en los últimos meses.

Terminar una novela siempre reporta muchas cosas como, por ejemplo, tristeza, felicidad, orgullo y una paz increíble. Lo mejor de todo es tener esa sensación de que has dado todo lo que podías dar mientras la escribías, aunque luego toque el tema de corrección y edición, que siempre se convierte en una tortura porque empiezas a dudar de si la historia está bien o no, y toda clase de pensamientos pesimistas que inundan a los escritores en situaciones así.

Esei y Gadea han sido unos personajes intensos, y algunas veces difíciles de llevar porque debía entender lo que hacían, y por qué lo hacían, y no siempre lo conseguía. Gadea es una chica fuerte y luchadora, pero llena de dudas y carencias que va llenando poco a poco a lo largo de la novela. Esei es un chico atormentado por errores del pasado que le arrebataron las cosas que más quería, y vive enfadado y asustado, lo cual le lleva a cometer más errores. Y esa mezcla que crean ambos ha sido una de las cosas que más me ha gustado escribir, porque la debilidad de las personas reside allí donde más ama, y Gadea estaba tocando puntos que él quería olvidar a como diese lugar.

"Querría poder decir que no siento nada por ti, pero mentiría. Incluso el odio es un sentimiento a tener en cuenta. Y el deseo, sobre todo el deseo que siento por ti y que hacer arder mi interior".

Después de esto tengo que dejarla reposar y volcarme con la corrección pronto, tengo muchos planes para la novela y espero que todos terminen en buen puerto. Sería fantástico que pronto pueda deciros más noticias relacionadas con esta novela y la trilogía en general. Y, hablando sobre eso, voy a aprovechar esta entrada para contaros más.

La próxima entrega, es decir, la segunda parte será enfocada en la historia de Maica y Max, unos meses más tarde de donde se queda La noche es nuestra. El título que llevará será "Quédate una noche más", y creo que les viene que ni pintado. Os contaría cómo se llamará la tercera parte pero... lo dejaré para cuando acabe esta ;) ¿Os gusta cómo se llamará? ¡Estoy deseando poder contaros más sobre la segunda parte muy pronto!

Maica y Max están a punto de llevarse al límite el uno al otro. A pesar de todos los problemas que los separan.

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1 Sombrereros

  1. ¡Hola, Hollie! Me alegro de que hayas conseguido terminarla después de una mala época y que estés decidida a continuar con las historias que han quedado sin concluir. Si puedo intentaré leer La noche es nuestra y dejarte mi opinión (y quizá alguna sorpresa adicional jeje).

    Muchos saludos.

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