Si me preguntas a mí... Emocional.

Pues no sé qué deciros acerca de lo mucho que me transmite a veces mis personajes. Algunas personas opinan que los escritores estamos algo tarados porque pensamos que esas voces que escuchamos en nuestra cabeza son reales, y no se dan cuenta que lo son, aunque no puedan verlos físicamente. Están ahí y viven dentro de una historia que puede o no llegar al corazón, pero una vez que el escritor vuelca todo sobre el papel ya tienen vida. Incluso antes, cuando son solo esbozos en una libreta o en nuestra cabeza.

No quiero pasarme la vida defendiendo esta idea. La gente debería intuirlo por sí sola. "Hola, soy escritor, y creo personas y mundos". Es tan fácil como eso. Algunos crean música o dibujos, y nosotros, los escritores, creamos historias y personas. Algo que nos hace inmensamente felices, y también nos frustra, nos roba tiempo, sueño, y concentración. ¿A que no soy la única que se queda embelesada en medio de una conversación porque está pensando en la escena que escribirá próximamente? Ya lo imaginaba. Suele pasar todo el tiempo, en cualquier momento y lugar, solos o acompañados, y en esos momentos nos interesa más lo que ellos narran que lo que escuchamos en el "mundo real". Porque los escritores tenemos esa tendencia casi enfermiza de arrastrar con nosotros el baúl de las ideas todo el tiempo, y sinceramente, por las noches quedamos agotados de tanto darle al coco. Hasta que aparece la señora musa, nos pone los ojos como búhos y ¡vuelta a empezar! No hay descanso para nosotros, y las emociones dan tantas vueltas que crean huracanes en nuestro interior.

Así que si me preguntas a mí... Emocional. Sí, soy una persona muy emocional. Todo me toca la patata y es imposible crear un escudo que me protega de la vida, las personas, los libros o cualquier cosa capaz de transmitirme algo. Y como no puede ser de otro modo, mis historias también tienen mucho que ver. En ocasiones se vuelve muy cuesta arriba seguir una historia que te toque tanto la fibra, ya que te expones a enamorarte tú misma de lo que tienes en tu cabeza, a la espera de que cualquier otra persona llegue a vivir algo similar cuando lo lea. Pero tampoco es todo malo. Cuanto más vivas escribiendo, más volcarás sobre el papel y, el día que te lean, habrá muchísima gente que note el cariño, las risas y todo lo demás que dejaste ahí durante el proceso de escritura.

A mí me está pasando actualmente con Quiero estar a tu lado. Esa novela que está abriéndome caminos nuevos. Y sé que actualmente mucha gente no la conoce (y si es así, ¡corre a leerla en Wattpad!) pero Zack y Grace tienen esa intensidad emocional capaz de hacerme sentir desdichada y feliz al mismo tiempo. ¿Cómo lo explico? Sus escenas están siempre cargadas de alguna emoción y, lo que más me gusta de esto es que no se trata solo de una historia de amor, sino también de superación. Quería explorar nuevas formas de narrar algo romántico y creo que con QEATL lo encontré. ¡Y la palabra clave es emocional! Esta historia lo es y, si en algún momento le dais una oportunidad, espero que eso quede reflejado. Pongo cada centímetro de mí en cada hoja que escribo, incluso si no queda bien, es mi esfuerzo, mi tiempo, mis ganas y mis emociones. Y tienen un gran valor para mí.

Me queda poquito ya para terminarla, muy pocos capítulos, y sé que voy a sufrir escribiéndolos. Sé que Zack y Grace van a ponérmelo difícil antes del punto final. Sé que necesitaré ese escudo que no voy a conseguir a tiempo y, cuando termine la novela, lloraré en una esquina mientras les digo adiós a esta pareja que me ha acompañado por un largo año, pero que en mi cabezan llevan años de vivencias y susurros hasta que por fin les hice caso. Cuando miro hacia atrás voy reconociendo cómo la idea maduró, y lo que en un principio iba a ser una cosa, terminó siendo otra diferente, pero infinitamente mejor.

Y es que los escritores maduramos, crecemos y aprendemos tan rápido que las ideas lo hacen con nosotros y acaban encontrando el punto clave cuando decimos "ahora es el momento". Pues aunque nos llamen lunáticos por creer que ellos son reales, lo que verdaderamente importa es que a la hora de sentarnos a escribir, le estemos dotando de emociones a esos seres que nos acompañan día y noche, y que viven dentro de nosotros para al final volar del nido y convertirse en un bello recuerdo.

 No pasa nada, ser emocional mola aunque no tengamos escudo contra los huracanes que hay a nuestro alrededor.

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2 Sombrereros

  1. ¡Hola! Lo cierto es que me siento muy identificada, pues también soy escritora emocional, pero fuera de eso también lo soy. A veces no dejo de pensar en una idea que ronda mi mente, incluso cuando tengo que estar pendiente de lo que pasa a mi alrededor. A veces es frustrante, pero a mí me encanta que eso pase porque significa que aún puedo seguir haciendo lo que tanto me apasiona.

    Muchas gracias por esta reflexión, tengo pendiente leerte, ya lo sabes ;)

    Saludos <3

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  2. Leyéndote asi es imposible no volver a caer enamorada *.....*. Sabes que te adoro (lo sabes ¿verdad?) aunque hace tiempo que no te leo (pero siempre viviré enamorada de Huracan, del libro de Noruega -se me ha escapado ahora mismo el nombre pero todavía recuerdo que lloraba hasta cuando los protas hacian el amor- y de otro relato que nunca me diste continuacion *---*.

    Si. Esa es la palabra que yo usaría para describir tus libros. Pureza emocional *........*.

    Me he quedado loca leyendo esto, no sabes como impactan tus letras en mi corazón y más en una reflexión como esta donde desbordas tu alma ♡.

    Vivirte es un placer *.....*. Vendeme los libros en Amazon que me los llevo todos jejeje.

    Besitos >_<

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