Primera semana del NaNoWriMo 2016

¡Hola, personitas! Sé que mañana domingo o el lunes, a más tardar, se cumpliría la primera semana del Nano de este año, peeeeero... me apetecía adelantarlo a hoy ya que han sido unos días de lo más productivos. Por lo decir que casi he duplicado el número de palabras que debería llevar hoy realmente. ¡Y es que este año lo estoy aprovechando al máximo! A diferencia del anterior que me quedé a la mitad y lo tuve que dejar porque no me concentraba, no encontraba inspiración por ningún lado y, además, tenía una mala época encima.

Lo he logrado este año, jé.
Tal y como os conté en entradas anteriores, para mí este año no significa centrarme en uno solo proyecto sino en varios que llevo a la vez. Solo así conseguiría darle un empujón a las novelas y, lo que era más importante: acabar una de ellas. Algo que me alegra poder decir en voz alta. Hoy, de madrugada, terminé de escribir Quiero estar a tu lado. Tras 36 capítulos, más prólogo y epílogo, esta novela que tantas cosas buenas me han aportado ha llegado a su fin de una forma un tanto agridulce. No voy a adelantar mucho más, pero os recuerdo que podréis leerla online en Wattpad, donde apenas quedan unos tres capítulos para saber el desenlace. ¿Hay ganas?

Como apenas me quedaban un par de capítulos y el epílogo, esta semana me dediqué a ella, principalmente, y a otra novela corta que estoy ampliando ahora que también la publico online. En resumen: 13,337 palabras escritas en solo cinco días de NaNoWriMo y... ¡estoy que no quepo en mí de alegría! Sé que hay compañeros que no han podido llegar a la media (en el quinto día deberían sumar un total de 8,333 palabras) y otros han sobrepasado con creces esa cantidad. Me encanta ver que este 2016 la mayoría de nosotros está más entregado que nunca en escribir el máximo y sacar rendimiento de este mes un tanto alocado que nos une más. Ver sus estados, sus progresos y lo feliz que parecen me emociona porque sé lo duro que es sacar tiempo y ganas para escribir a veces. Hay días que simplemente nos sentimos agotados o enfermos, y lo único que queremos es sofá, manta y peli.
Me temo que vuelvo a ser una escritora nocturna.
Por mi parte, admito que no tengo un horario fijo. Escribo cuando puedo y me apetece, y cuando la fiebre me lo permite (estoy pocha) y, sobre todo, la migraña. Desde hace dos semanas me molesta la pantalla del ordenador llegado un tiempo, y tengo que descansar si no quiero ver estrellas. Y no de las bonitas. Por ello, en parte, siento que no he sido más productiva. Aunque no me quejo ni mucho menos. En el 2015 solo escribí 24,000 palabras y no hice gran cosa, mientras que este he terminado una novela y adelantado otros proyectos. La diferencia es notoria y me anima a seguir trabajando duro aunque no siempre tenga ánimos. Sé que cada historia que escribo ahora mismo tiene su momento y su lugar, y más que eso, me están haciendo muy feliz. Los personajes que recorren sus páginas me hacen sonreír, sonrojarme, reír, frustrarme e incluso enamorarme. Soy una escritora mucho mejor de lo que era el año pasado y los anteriores, pero lo que más me tranquiliza de todo es que ahora me siento más segura acerca de cada paso que doy.

Habrá que seguir escribiendo en pijama, con gafas y con café al lado.
Aún quedan sábado y domingo para escribir, por lo que el número de palabras aumentará considerablemente. Estoy realmente inspirada, y lo que más deseo es pasar el mayor número de horas posible tecleando sobre esos mundos que nacen de mi mente y comparto con todos vosotros. Esta noche tiene pinta de ser igual de productiva que la anterior, ¡cruzaré los dedos!

¿Cómo vais vosotros con el NaNo, compañeros?

You May Also Like

0 Sombrereros

En la caja de comentarios se reciben todas las opiniones, siempre y cuando no contenga spam y/o faltas de respeto hacia el autor del blog y otras personas. Gracias.